Preguntas y Respuestas
Homenajeados del Premio a los Campeones de la Diversidad en las Profesiones de la Salud 2007
Michael V. Drake, MD
P: ¿Cuáles son algunos de los desafíos de diversificar la mano de obra de la salud?
R: El desafío principal se deriva de la naturaleza misma de Estados Unidos como país. Muchos segmentos de nuestra población o sociedad no tienen igualdad de oportunidades ni acceso equitativo. Hay dichos populares [en inglés] que afirman: “No es tan difícil como la astronáutica” o “No es tan complicado como la neurocirugía”. Pues, a veces sí es neurocirugía. Y ese es un gran desafío. Si consideramos que muchas personas no tienen igualdad de oportunidades, entonces sus posibilidades de ingresar al proyecto con la misma capacidad de afectarlo no son iguales. Y así empezamos con un campo desigual y tratamos de crear oportunidades, pero la verdad es que la historia del país muestra que las oportunidades no son iguales.
P: ¿Cuál es el papel de la educación superior en la diversificación del personal de la salud?
R: La educación superior es una parte muy importante de nuestros esfuerzos por mejorar la calidad de vida de los habitantes de California y de todo el país. La educación superior es una vía de acceso a la participación plena en muchas de las cosas más emocionantes y progresistas que hacemos en nuestra sociedad. Nuestro sistema de educación superior no extiende la mano y no está disponible para todos los segmentos de nuestra sociedad. Para mí, la educación superior es una palanca. No es el final, ni lo único que vale. Pero es un método para ayudar a que nuestra sociedad sea más inclusiva y excelente.
P: ¿Cuáles piensa usted que han sido algunas de las mejores respuestas a esta era de ataque a la acción afirmativa?
R: El concepto de que la acción afirmativa es una de las pocas soluciones eficaces para resolver la disparidad es algo que tenemos que superar. La acción afirmativa fue eficaz, pero también fue una especie de atajo. Lo que logró fue permitirnos asumir toda una serie de cosas acerca de cada persona y después aplicar soluciones que ayudaron a un grupo de personas específicas a salir adelante. Ahora debemos ser más específicos acerca de las circunstancias de las personas a las que nos dirigimos. Podemos usar el ciclo vital, las experiencias de vida, evidencia de liderazgo - todas las cosas que realmente estábamos buscando pero que fueron agrupadas bajo la acción afirmativa. Debemos identificar estas características para luego celebrarlas y motivarlas.
Hector Flores, MD
P: ¿Qué ha hecho usted por aumentar la diversidad en las profesiones de la salud?
R:Mi contribución personal a la diversidad en las profesiones de la salud continúa la labor de nuestros predecesores del movimiento de los derechos civiles y la acción afirmativa, quienes les dieron a personas como a mí la oportunidad de convertirse en médicos.
De forma similar, mi enfoque personal de ofrecer un conducto a las profesiones de la salud se basa en los esfuerzos fructíferos de otros. En 1992, y en cooperación con Multi-Cultural Area Health Education Center, fundamos “Jóvenes por La Salud”, una iniciativa para la preparatoria. Este programa ha ayudado a más de 400 estudiantes marginados, de los cuales más del 90 por ciento prosiguió sus estudios universitarios. Y lo mejor es que en marzo recibimos en nuestro programa de práctica de residencia a nuestro quinto ex estudiante de “Jóvenes”.
P: ¿Por qué hay disparidades en materia de salud entre los grupos minoritarios?
R: El motivo principal de las disparidades en materia de salud entre los grupos minoritarios es que éstos están desproporcionadamente afectados por la pobreza. Los obstáculos económicos limitan el acceso inmediato a ciertos servicios, incluyendo los de la salud y el bienestar. Luego de 25 años de trayectoria en la medicina, para mí es evidente que, independientemente de su raza u origen étnico, si uno es pobre va a estar mal de salud. La pobreza es también una barrera para obtener una educación superior y capitación profesional, lo que perpetúa las disparidades socioeconómicas. Al mismo tiempo, ciertos temas relacionados con la cultura y el idioma también constituyen barreras importantes. Sería una hipocresía negar el hecho de que la intolerancia, el racismo y el sexismo continúan afectando la salud de las comunidades más vulnerables.
P: ¿Es posible enseñar la sensibilidad cultural?
R: Creo que la sensibilidad cultural puede ser enseñada y que los médicos clínicos tendrán la motivación de aprenderla una vez que entiendan que ésta tiene sus orígenes en las tradiciones humanísticas de la medicina. Le llamamos “sensibilidad cultural” simplemente porque estamos tratando de definir algo de una forma novedosa, y de moldearla a una serie de medidas científicas que pueden ayudarnos a determinar si tiene alguna influencia en la atención de los pacientes. Pero, en última instancia, se trata del humanismo en la medicina. Creo que es posible destacar la importancia de la compasión y el respeto a los demás. Si somos receptivos a la idea de que la medicina implica un aprendizaje permanente, podemos aceptar el concepto de que dedicar tiempo a aprender sobre las identidades culturales de nuestros pacientes también implica un aprendizaje permanente. Por lo general, nuestros mejores maestros son los mismos pacientes.
Ernest C. Levister, Jr., MD, FACP
P: ¿Qué ha notado respecto a las disparidades en las estadísticas de la atención médica?
R: La observación más contundente es el estancamiento de la representación de minorías en la fuerza laboral médica, lo que afecta negativamente a la salud del país. La evidencia señala que los prejuicios de parte de las instituciones y proveedores de servicios médicos son grandes responsables del tratamiento médico desigual. Por ejemplo, los estudios indican que los afro americanos y los hispanos tienen menos probabilidad de: ser sometidos a una cirugía de bypass cuando es médicamente necesaria; recibir terapia adecuada para el dolor; y ser tratados con las últimas modalidades para combatir infección de VIH, diabetes e hipertensión. Además, las personas de origen étnico minoritario son más propensas a ser sometidas a orquiectomías bilaterales (intervención destinada a retirar los testículos) y amputaciones, las cuales pueden evitarse con una buena atención médica.
P: ¿Qué se debe hacer para diversificar las profesiones de la salud?
R: Dejando de lado los temas de la igualdad y justicia, se podrían plantear cinco objetivos prácticos para lograr una mayor diversidad en la fuerza laboral de la salud: 1) aumentar la cantidad de médicos y profesionales de la salud de origen étnico minoritario; 2) fomentar la sensibilidad cultural que muestra empatía ; 3) aumentar el acceso de todos los ciudadanos a servicios médicos de buena calidad; 4) robustecer el programa de investigación sobre las disparidades médicas; y 5) asegurar la administración óptima del sistema de salud.
P: ¿Qué piensa que debe hacerse, a nivel político o institucional, para diversificar las profesiones de la salud?
R: Igualar las condiciones para mejorar una actualización masiva del personal de la salud requerirá un cambio fundamental en la política pública que responsabilicen a todos los niveles del servicio de salud por las injusticias cometidas con base en la raza. Además de los esfuerzos por cambiar la política pública, una serie de alianzas sólidas que conecten las escuelas profesionales de la salud y los hospitales universitarios con escuelas y comunidades locales ayudarán a mejorar el acceso de los desatendidos a la atención médica, promover estudios en las áreas de disparidad, y enriquecer el grupo de expertos gerentes y legisladores de modo de cubrir las necesidades de una población diversa. Aumentar la diversidad racial y étnica del personal de la salud es esencial para la obligación fiduciaria y moral de los Estados Unidos en cuanto a cuidar, restablecer y mejorar la salud de todos sus habitantes. |