Introducción | Comunicado de Prensa | Biografías | Entrevistas | English
Videos | Fotos | Archivo de Fotos, 2003-2007

Preguntas y Respuestas

Homenajeados del Premio Campeones de la Diversidad en las Profesiones de la Salud 2008

Juanita Barrena

P: ¿Por qué eligió ser educadora?

R: Terminé el doctorado para poder ser profesora y estar en condiciones de ayudar a estudiantes provenientes de comunidades con grandes carencias, similares a la mía, a convertirse en profesionales de la salud. Mi filosofía era: mientras más seamos, mayor será nuestro impacto. Y para lograrlo necesitamos profesores que sean un fiel reflejo de nuestra diversidad como sociedad.

P: Cuéntenos acerca de algún profesional de la salud para quien usted fue mentora y guía.

R: He tenido el privilegio de trabajar con miles de estudiantes. El programa Science Education Equity me ha permitido, en particular, llegar a una población estudiantil muy heterogénea compuesta principalmente por grupos de bajos recursos y subrepresentados para quienes, en muchos casos, el inglés es su segunda lengua. Uno de mis objetivos es ofrecerles la posibilidad de llegar a destacarse y desarrollar todo su potencial. Son ellos los verdaderos campeones ya que deben enfrentar obstáculos descomunales. Nuestro rol consiste en brindarles el apoyo que necesitan, un lugar seguro para aprender y crecer y una mano amiga en caso de necesidad.

P: ¿Por qué considera importante diversificar la fuerza laboral en el área de la salud?

R: En muchas comunidades la desatención es notoria. Y cuando alguien proviene de un sector de bajos ingresos o de una comunidad donde la atención médica es precaria, la investigación nos muestra que el profesional retorna a la comunidad para prestar servicios en ella.

P: ¿Cuál es el mayor desafío que plantea diversificar el personal de la salud?

R: Nuestro plan maestro estatal para la educación superior ha sido muy efectivo en sus comienzos al asegurar el traspaso de estudiantes de colegios universitarios comunitarios a otras instituciones con carreras de cuatro años. Pero, lamentablemente, el plan no contempla los requerimientos necesarios para acceder a estudios de nivel superior o de grado o a las diferentes escuelas profesionales. Así pues, nos hacemos a la idea de que contamos con un conducto de fácil transferencia, pero la realidad lo desmiente.

El próximo paso es determinar el tipo de mecanismos que deben forjarse entre las instituciones que ofrecen carreras de cuatro años o maestrías y aquellas que otorgan doctorados y títulos profesionales. Tanto los colegios universitarios comunitarios como el sistema de Universidades Estatales de California y las Universidades de California deben elaborar conjuntamente mecanismos que aseguren un traspaso fluido para aquellos estudiantes que deseen cambiar de una institución a otra.

David Hayes-Bautista

P: ¿Qué le llevó a interesarse por diversificar el personal de la salud?

R: Me interesé en ello desde el comienzo. En 1970, un grupo de estudiantes latinos en el área de la salud, conformamos la National Chicano Health Organization, con el propósito de salvar el mundo. Queríamos aumentar la matriculación de latinos en las facultades de medicina y nos abocamos a todo lo referido a admisiones, inscripciones, incentivos y ayuda económica. Pensábamos crear clínicas comunitarias y también soñábamos con poner fin a la guerra en Vietnam y acabar con la pobreza en los Estados Unidos.

Demás está decir que no conseguimos todo. Nuestras facultades de medicina registraron la mayor matriculación de estudiantes de origen minoritario en 1992, y desde entonces ésta ha disminuido drásticamente entre los latinos, afroamericanos y amerindios. Este año quiero transformarme en vocero de los estudiantes minoritarios de las escuelas de medicina de California, quienes están precariamente representados y en proceso de desaparecer. Debemos hacer algo al respecto y este premio nos permite abordar el problema. Nuestras comunidades necesitan a estos profesionales.

P: ¿Qué lo inspira a emprender esta tarea?

R: Mi fuente de inspiración, y la de muchas de las personas con las que he trabajado, puede resultar algo insólita. La verdad es que fue César Chávez. Ahora bien, uno podría decir que César Chávez estaba en Delano, ayudando a los trabajadores del campo y nosotros estamos aquí, en la ciudad. De hecho, yo nací en Los Ángeles y he pasado aquí la mayor parte de mi vida.

Así y todo, creamos un sector diferenciado dentro del movimiento chicano que ha recibido muy poco reconocimiento, lo que yo denomino el movimiento de salud chicano, el cual inspiró la creación de cientos de clínicas y fomentó el arte y la educación pública. Tomamos muy en serio el modelo de César Chávez y quisimos emular lo que él estaba haciendo en ese momento y en cierto modo creo que hemos tenido éxito.

P: En su opinión, ¿qué esfuerzos deben realizar los centros de educación superior para diversificar las profesiones de la salud?

R: Actualmente, el 95% de los estudiantes latinos, afroamericanos y amerindios de California que prosiguen sus estudios postsecundarios lo hacen en un colegio comunitario y solamente un porcentaje reducido pasa a una institución que ofrece carreras de 4 años. Por decirlo de alguna manera, decidimos que “debemos comenzar la pesca donde está el pez”. Es decir, debemos comenzar donde está el grueso de la población estudiantil, en los colegios comunitarios. Y fue precisamente allí donde creamos un programa centrado en el futuro traspaso a centros de educación superior que contó con el firme apoyo de The California Wellness Foundation.

P: Por favor, explíquenos la relación entre cultura y salud.

R: La medicina es medicina; dejémosla en su lugar. Pero nuestros estudios indican que el cuerpo humano se conecta con otros cuerpos humanos. Forma una familia y luego integra un vecindario. Grupos de personas viven en un área determinada y trabajan en formas determinadas. Comen ciertas cosas, se mueven de cierta manera. Quizás fumen o no ciertas cosas. Beben o no determinadas cosas.

Y todo esto es resultado de una cultura que, finalmente, ejerce un impacto formidable en el estado de salud de una persona. Se puede calcular estimativamente que el estado de salud general de un individuo depende del acceso a servicios de salud en un porcentaje que no supera el 20% o el 25%. Por lo tanto, el factor verdaderamente decisivo es la cultura en la que la gente vive, el ambiente, la herencia genética y sus redes de interacción social.

Linda Squires-Grohe

P: ¿Por qué cree que se la reconoce como Campeona de la Diversidad en las Profesiones de la Salud?

R: Como decana de salud del City College de San Francisco durante los últimos 10 años, he trabajado arduamente para crear programas que ayuden a las personas pertenecientes a los grupos con menos representatividad a lograr sus objetivos en el área de cuidados de salud. Programas del tipo “Welcome Back” ofrecen capacitación, asistencia y guía a los profesionales de la salud titulados en el extranjero que vienen a este país y no saben cómo entrar al sistema. Estos médicos, psiquiatras, trabajadores sociales, enfermeras, técnicos y tecnólogos que se han formado en el exterior cuentan con el apoyo de nuestros asesores para integrarse a las profesiones de la salud.

Estos profesionales constituyen una fuente maravillosa de proveedores de servicios de salud. Vivimos en una comunidad multicultural y la población hospitalaria es muy variada en cuanto a origen étnico y cultura. Queremos que todos estos profesionales, quienes están altamente capacitados y familiarizados con su cultura de origen y la estadounidense, y son generalmente bilingües, se inserten al campo de la salud.

P: ¿Qué rol deben desempeñar los colegios comunitarios en la creación de oportunidades para los estudiantes de bajos ingresos y los pertenecientes a minorías con baja representatividad?

R: Creo que la democracia es buena sólo en la medida en que así lo sea el colegio comunitario que sirve a de cada vecindario. Es la única institución de educación superior que realmente ofrece acceso irrestricto. La puerta está abierta para todos y debemos asegurarnos de mantenerla abierta para el bien de la gente. Por eso considero que el colegio comunitario es esencial a la hora de educar a una población que por ahí no podría acceder a las carreras de cuatro años que se cursan en el sistema de Universidades Estatales de California o de las Universidades de California.

Recientemente, el director de asesores del hospital me preguntó: “¿Por qué no van sus estudiantes a la Universidad Estatal de San Francisco a estudiar enfermería?”. Le dije: “Porque no logran entrar”. Pero esto no significa que no serán buenas enfermeras, ni tampoco que carecerán de las habilidades para serlo. Lo que ocurre es que el punto de partida es distinto comparado con el de los estudiantes de clase media y clase alta que se ven en los campos universitarios de las carreras de cuatro años de duración. Esta es la esencia del colegio comunitario: sacarlos de donde se encuentran y ubicarlos donde corresponde que estén para que puedan ser proveedores de los servicios de salud.

P: ¿Por qué los colegios comunitarios son esenciales en el campo de los cuidados de la salud?

R: Somos esenciales para el desarrollo económico y de la fuerza laboral de una comunidad. Si uno observa un hospital, se da cuenta de que la capacitación correspondiente a la mayoría de los trabajos tiene lugar en el colegio comunitario, desde la formación de las enfermeras hasta la de los técnicos de rayos x, los consejeros nutricionales o los técnicos cardiovasculares. No solamente somos un factor fundamental porque producimos gente con capacidades que pueden volcar a la comunidad, sino que podemos también ayudar a aquellos estudiantes que no acceden al sistema de Cal State o UC. Y lo logramos a partir de hacerlos sentir útiles a su comunidad. Abrimos puertas que, de otro modo, estarían cerradas.

 

 

 

Grants Database | How to Apply | News and Resources | Contact Us
Home | About the Foundation | Grants Program | News & Resources | Publications
Privacy Policy | Sitemap | Terms of Use | En Español | Chinese | Korean | Vietnamese

The California Wellness Foundation · 6320 Canoga Avenue, Suite 1700 · Woodland Hills, CA 91367 · Tel: 818.702.1900
© 2008 The California Wellness Foundation. All Rights Reserved.
The people photographed represent the diverse populations served by grantees of The California Wellness Foundation.

Website Development by Mansfield + Associates